Edición Vespertina

Llevo dos meses en este país y aún no me he sentado a escribir más que para esos ejercicios de síntesis radical que son los artículos de Butxaca. Columnistas racionales, escritores de libros sobre liderazgo, analistas políticos y la abundante especie economo-periodística están de acuerdo en una cosa: estructurar los pensamientos ayuda a que el lector pueda digerir los mensajes con facilidad. Lo que no dicen es que estructurar los pensamientos es el refugio de los escritores cobardes, los que no se ven capaces de ligar temáticas como tablas dinámicas de Excel, los que no dominan el arte de la palabra, yo. Estructuremos:

Nueva York.
Es una ciudad áspera y cruel, un trono tan poderoso como incómodo. Es un núcleo de creatividad para velocistas, gente que no tiene tiempo aposentarse en el confort. Se dice mucho sobre su superficialidad, factor social causado por cuan contraproducente es echar raíces. Puede que esto sea común en todo el país, pero aquí se acentúa con especial dureza. Los ciclos profesionales -no cabría la necesidad de cualificarlos, no hay otro tipo de ciclos- son cortos, intensos y enriquecedores en todos los sentidos. Los salarios aquí son más altos que en cualquier otro punto de Estados Unidos, creando ciudadanos altamente incentivados al consumo de bienes exageradamente sobrevalorados en precio y calidad. Nueva York es una ferviente seguidora del capitalismo neo-liberal, obediente en todas sus exigencias económicas y sociales. El poder del individualismo empieza en los pasillos de los altos edificios corporativos pero baja hasta los choques de ombros en el metro. La también comunmente mencionada doble moral nace en las consciencias heridas de unos cuidadanos que saben que empujan más fuerte que nadie para que Pareto y su anticuado principio sea anecdótico al lado de lo que las empresas que les financian sus minúsculos áticos de Manhattan tienen planeadas para el corto plazo. No hay niños por la calle. No hay gente mayor. Hay perros. Hay sin-techo. Esta mañana volvía a no salir agua de la ducha.

Música.
Después de unos años de desapego, mis horas dedicadas a escuchar música han vuelto a ser significativas. El timing no podía ser más adecuado: aquí nace y muere todo. Siento que formo parte de algo, la ciudad late al ritmo de la música. Sin entrar a valorar qué entra en los circuitos comerciales ni cómo, la gente está mucho más abierta a descubrir y tiene un gusto depurado para valorarla. Sin ir más lejos, el pasado viernes noche fui a un sitio con una multitud ingente de jóvenes jugando a juegos de mesa, ping-pong, shuffle-board, billar, donde programaban un grupo de jazz tras otro. No fui capaz de imaginarme como algo como Fat Cat podría llegar a trasladarse a Barcelona. Desde que he llegado he pisado unos cuantos conciertos, os cuento.

photo

Debuté con Guided by Voices en Irving Plaza, un concierto con más de 80 canciones que entro cómodamente en mi desdibujado Top 10 histórico. Pillamos a Dinosaur Jr en un festival gratuito en los muelles del distrito financiero y estuvo bien sin llegar a estar muy bien. Estuvieron con pocas luces, y por primera vez sentí que las canciones nuevas empezaban a quedarse atrás contrapuestas con los himnos del pasado. Fuimos con Maria a ver a Mark Kozelek y sus Sun Kil Moon en el Town Hall. Según dice la prensa, fuimos afortunados por tenerle de buenas. Dejo un divertido recado a Pitchfork y todos los que seguimos sus consejos -dejaron Benji a la altura de clásico moderno, después de ignorar su carrera durante más de veinte años- , otro a Cat Power -“he visto conciertos muy malos en mi vida… como Cat Power”, y se recreó cuando le tocó el turno su himno anti Nels Cline “Livingston Bramble”. Y una de flash news: Ayer vi un documental regulero sobre Alex Chillton y Big Star. El viernes que viene voy con mucha ilusión a ver a los Replacements en Queens. Esta semana tocan Bob Mould y Ty Segall en Brooklyn. Os recomiendo el disco debut de Leo Welch, de 80 años.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s